«No importa lo que sé, sino lo que hago con lo que sé».

El conocimiento es mayor ahora que en ninguna etapa anterior del ser humano, en la actualidad tenemos el mayor y más sencillo acceso a todo la información que podemos necesitar, dicen que la información nueva que aparece en una sola revista de un periódico nacional en un fin de semana, es igual a la que una persona del siglo XV podría acceder en toda su vida.

Es decir, vivimos en la época de la información, todos tenemos la información y los conocimientos que podemos requerir de manera constante, y lo más importante de muy fácil acceso. Pero toda información es inútil sino sabemos usarla o nos atrevemos a usarla.

Da igual los conocimientos técnicos y teóricos para los que nos formemos, si carecemos de las herramientas y habilidades para usarlos adecuadamente, o seguimos anclado en nuestros miedos de intentar hacer cosas con todo lo que sabemos, o simplemente bloqueados por nuestras creencias y pensamientos.

Los tiempos en que disponer de una formación y una competencia técnica era síntoma de éxito porque suponían una ventaja competitiva en la vida, o el acceso a un buen puesto de trabajo, han pasado a mejor vida, ya no es suficiente un título o una carrera o un master para acceder a un puesto de trabajo o triunfar en el mundo de los negocios.

12241216_833718303393449_7484666854017912410_nAhora requerimos de esa formación y conocimiento, únicamente como punto de partida, y en algunos casos ni siquiera como eso, porque sobre todo lo que requerimos ser en estos días, es ser competentes en habilidades y en la gestión mental de nosotros mismos. Estos son los elementos diferenciadores para triunfar, hablamos de disponer de habilidades como la resiliencia, pensamiento creativo, el liderazgo o la gestión emocional. 

Ahí radica el éxito profesional, y mas con los cambios que vivimos en los que nos vemos abocados al autoempleo, a ser nuestros propios jefes, y a lanzarnos al entorno empresarial.

Pero incluso si somos trabajadores por cuenta ajena vamos a requerir de esas habilidades para gestionar los cada día más frecuentes cambios, o las presiones y las tensiones en la empresa y el miedo este cambio, porque los puesto de por vida también son cosas del asado.

En la era de la información tenemos que pasar a desarrollarnos como profesionales en todas estas habilidades que nos conforman o transforman en personas de alto rendimiento.

¿TÚ que OPINAS?

Carlos López