Mi currículum empieza con Biología y, en algún momento, aparece un tipo caminando sobre brasas.
El tipo soy yo.
Entre medias hay auditorías, empresas, un viaje a Texas y bastantes horas de estudio. Viéndolo entero, parece que varias personas se hayan puesto de acuerdo para rellenarlo.
Pero la responsabilidad es toda mía.
Lo de Texas, por ejemplo. Me fui hasta allí para formarme como instructor de firewalking. Caminar sobre brasas.
Hay quien vuelve de Estados Unidos con unas zapatillas.
Yo fui a aprender a prescindir de ellas en el peor sitio posible.
La mayor parte de mi trabajo, afortunadamente, la hago con los zapatos puestos.
Soy Carlos López. Llevo auditando empresas desde 2003.
Más de 5.200 jornadas y 1.700 organizaciones después, tengo material para unas cuantas conversaciones.
Aunque para entender cómo acabé mezclando normas, personas y fuego hay que empezar bastante antes.
Con un becario que archivaba papeles.
Después vendrían una consultora en Burgos, Elche y Emilio.
Mi primer jefe de verdad.
Un empresario que decía que habíamos venido a este mundo a ser felices.
Después me puso al frente de una consultora.
Ahí la felicidad empezó a tener sus dificultades técnicas.