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← Los correos de CarlosEl cenicero no tenía prisa. Carlos López.

El cenicero no tenía prisa.

El responsable de seguridad, sí.

Primer año de #auditoría. Una empresa de calderería. Una zona de almacenamiento de gases.

Botellones. Sillas. Trabajadores sentados.

Fumando.

Allí estaba terminantemente prohibido.

Aquello dio lugar a una no conformidad mayor. Había que corregir la situación y evitar que volviera a ocurrir.

Hasta aquí, lo que toca.

Un año después volvimos.

Misma zona.

Esta vez no había trabajadores fumando.

Las sillas, sí.

Y un cenicero con colillas.

Un detalle bastante poco discreto para estar junto a un almacenamiento de gases.

Al pasar por allí, el responsable de #seguridad nos hizo avanzar deprisa. Me dio la impresión de que prefería que no nos detuviéramos.

El cenicero se quedó donde estaba.

Mira.

Yo no había visto fumar a nadie aquel día. Y aquellas colillas, por sí solas, no me decían cuándo había fumado alguien.

Pero en la zona que había originado una no conformidad mayor seguía habiendo sillas y un cenicero con colillas.

Había motivos para pararse.

Y preguntas que hacer.

  • ¿Qué se había cambiado desde el año anterior?
  • ¿Qué hacían allí aquellas sillas?
  • ¿Por qué seguía habiendo un cenicero?
  • ¿Cómo se había comprobado que las medidas funcionaban?

Pasar deprisa no responde a ninguna.

Y aquí es donde una auditoría te enseña algo que no cabe en una casilla.

La #prevención también depende de lo que hacemos cuando aparece una señal incómoda.

Puedes detenerte, preguntar y comprobar.

O puedes acelerar el paso.

Ese gesto también comunica. Al auditor. A los mandos. Y a cualquiera que esté mirando.

Porque las personas aprenden qué merece atención observando a qué prestan atención sus responsables.

Si lo incómodo se esquiva, el mensaje llega.

Puedes tener carteles enormes, procedimientos firmados y reuniones en las que se repita veinte veces que la seguridad es lo primero.

Pero después llega una visita. Aparece algo que merece una explicación. Y lo que haces en esos segundos también cuenta.

Las sillas y el cenicero eran visibles.

La reacción del responsable también.

La #cultura de una empresa también se ve ahí.

En lo que hace cuando preferiría que no mirases.

Y ahora piensa en la tuya.

¿Qué zona, qué práctica o qué conversación te darían ganas de saltarte si mañana viniera alguien a preguntar?

Igual es justo ahí donde necesitas detenerte.

Carlos

P. D. Por cosas como esta sigo entrando en empresas. Y sigo haciendo preguntas. Aquí te cuento de dónde viene esa forma de mirar:
https://www.ekadeauditores.com/carlos-lopez/

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